El derecho de defensa
La historia de la humanidad es la crónica de la deshumanizacion del poder de la barbarie y de la arbitrariedad de quienes lo ejercen, es el desconocimiento de la dignidad del ser humano como tal, al amparo de dudosas teorías políticas, que justifican el abuso con el argumento de que se hace respetar...
- Autores:
-
Salas Sarmiento, Edys Degles
- Tipo de recurso:
- Fecha de publicación:
- 2000
- Institución:
- Universidad Simón Bolívar
- Repositorio:
- Repositorio Digital USB
- Idioma:
- spa
- OAI Identifier:
- oai:bonga.unisimon.edu.co:20.500.12442/10405
- Acceso en línea:
- https://hdl.handle.net/20.500.12442/10405
- Palabra clave:
- Rights
- restrictedAccess
- License
- Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 Internacional
Summary: | La historia de la humanidad es la crónica de la deshumanizacion del poder de la barbarie y de la arbitrariedad de quienes lo ejercen, es el desconocimiento de la dignidad del ser humano como tal, al amparo de dudosas teorías políticas, que justifican el abuso con el argumento de que se hace respetar el principio de autoridad. Dentro de la historia y del desarrollo en la aplicación de un sistema de justicia se ha podido demostrar que el poder sancionador o jus punendi del Estado, trasmitido a través de las agencias dispensadoras de justicia no es absoluto y que existen claras barreras limitadoras a la arbitrariedad y a la omnipotencia del estado para detener ejercicios del poder que crecen o coμculca. libertades, derechos o garantías del ser humano. Una de estas limitaciones están representadas en el derecho de defensas, contradicción o replica que le asiste a una persona o sindicado que sea parte dentro de un proceso judicial Ya desde las primeras apariciones de normatividades judiciales se incluían las defensas como una garantía para negar los fundamentos de derecho y de echo pretendido por un actor o pro un funcionario judicial que actúa en nombre y representación de una colectividad. El derecho Romano dado el nombre de defensio a todo medio emplea por el demandado para oponerse a la demanda, ya sea que consistiera en negar los hechos ya en una pretensión contraria; de allí se derivo el concepto universal de la defensa la cual fue aceptada y desarrolladas por las distintas corrientes o sistemas judiciales como un elemento cierto y necesario que garantiza el libre ejercicio a la oposición procesal, bien en cabeza del procesado o demandado, bien en cabeza de sus apoderados o abogados. |
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