Verónica undurraga schüler. los rostros del honor. normas culturales y estrategias de promoción social en chile colonial, siglo xviii
“Soy un pobre artesano, pero tengo honor”. Esta frase expresada por el sastre Diego Escobar, cargada de sentido, pero también de aparentes contradicciones, fue uno de los indicios que luego de un juicioso análisis, realizado durante siete años con más de doscientos expedientes judiciales por injuria...
- Autores:
-
López Jerez, Mabel Paola
- Tipo de recurso:
- Article of journal
- Fecha de publicación:
- 2014
- Institución:
- Universidad Nacional de Colombia
- Repositorio:
- Universidad Nacional de Colombia
- Idioma:
- spa
- OAI Identifier:
- oai:repositorio.unal.edu.co:unal/49256
- Acceso en línea:
- https://repositorio.unal.edu.co/handle/unal/49256
http://bdigital.unal.edu.co/42713/
- Palabra clave:
- Rights
- openAccess
- License
- Atribución-NoComercial 4.0 Internacional
Summary: | “Soy un pobre artesano, pero tengo honor”. Esta frase expresada por el sastre Diego Escobar, cargada de sentido, pero también de aparentes contradicciones, fue uno de los indicios que luego de un juicioso análisis, realizado durante siete años con más de doscientos expedientes judiciales por injurias, calumnias, lesiones, homicidios, heridas y disensos matrimoniales, extraídos del Archivo Nacional Histórico de Chile, además de registros de escribanos y documentación parroquial, le permitieron a Verónica Undurraga señalar que “durante el siglo XVIII en Santiago de Chile el honor dejó de ser un código cultural monolítico y patrimonio exclusivo de las élites y se desgajó en múltiples capas, se cercenó en diversos horizontes, prestando sus representaciones polisémicas a sujetos de los más variados lugares sociales” (p. 26). |
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