La historia en la filosofía de kant
Referirse al tema propuesto implica necesariamente permanecer en los campos de la filosofía de la historia, dentro de ese discurso y reflexión que bien puede calificarse como uno de los más claros resultados y, a la vez, como una de las más claras premisas del siglo XVIII, de la era Ilustrada, del m...
- Autores:
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Hernández de Alba, Gonzalo
- Tipo de recurso:
- Article of journal
- Fecha de publicación:
- 1978
- Institución:
- Universidad Nacional de Colombia
- Repositorio:
- Universidad Nacional de Colombia
- Idioma:
- spa
- OAI Identifier:
- oai:repositorio.unal.edu.co:unal/40237
- Acceso en línea:
- https://repositorio.unal.edu.co/handle/unal/40237
http://bdigital.unal.edu.co/30334/
- Palabra clave:
- Filosofía
historia
Evolución del género humano
razón humana
enciclopedia
dialéctica trascendental
historia universal
moral
- Rights
- openAccess
- License
- Atribución-NoComercial 4.0 Internacional
Summary: | Referirse al tema propuesto implica necesariamente permanecer en los campos de la filosofía de la historia, dentro de ese discurso y reflexión que bien puede calificarse como uno de los más claros resultados y, a la vez, como una de las más claras premisas del siglo XVIII, de la era Ilustrada, del momento de las Luces y del gobierno de la Razón. Por primera vez fue acuñada esa curiosa y contradictoria expresión de "filosofía de la historia", por ese extraordinario socarrón que fue Voltaire, en carta a una amiga, lo que no deja de ser significativo y preñado de consecuencias. Lo que en realidad buscaba y deseaba encontrar Voltaire no era una filosofía, una sabiduría 0 simple saber sobre la historia, sobre los supuestos procesos de evolución del genero humano. Sus preocupaciones y metas eran menos ambiciosas, más concretas, más humanas. Tan solo deseaba aprender a leer la historia a la manera de un filósofo y no a la de un leibniziano Pangloss. No deseaba seguirla leyendo 0, lo que es más limitado, escucharla en la traducción más 0 menos celestial y para uso de Delfines del buen Obispo Bossuet. Su preocupación era esencialmente humana y propia de su época: revisar y leer ordenadamente, mundanamente y en función de los progresos del momento, para él y sus amigos, el con mucha frecuencia poco grato libro de anales de las acciones de los hombres, para poder enfrentársele así, sin optimismo y, sobre todo, sin un exagerado pesimismo, tratando de aclararlo con las luces de la razón ilustrada, Lectura contradictoria, errática y bien puede que desmedida pretensión es la que se inaugura con la apasionada preocupación ordenadora de la Ilustración, con esa vuelta hacia el pasado para comprender el futuro, como ya en cierta manera se había dado en la obra de Montesquieu y en la idealidad histórica de Rousseau. |
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