Comportamiento de la tensión arterial posterior al ejercicio aeróbico submáximo vs ejercicios de alta intensidad

Introducción: la hipertensión arterial representa uno de los principales factores de riesgo en el ámbito mundial, causando alrededor de 7,5 millones de muertes en el año 2010. Sin embargo, uno de los mecanismos por los cuales se puede contrarrestar estas cifras es la inclusión de hábitos saludables...

Full description

Autores:
Molina Correa, Sebastián
Chacón Velosa, Carlos Andrés
Amaya, Jhon Jairo
Niño Méndez, Oscar Adolfo
Tipo de recurso:
Fecha de publicación:
2019
Institución:
Universidad Santo Tomás
Repositorio:
Universidad Santo Tomás
Idioma:
spa
OAI Identifier:
oai:repository.usta.edu.co:11634/37285
Acceso en línea:
http://revistas.ustabuca.edu.co/index.php/USTASALUD_ODONTOLOGIA/article/view/2262
http://hdl.handle.net/11634/37285
Palabra clave:
Rights
License
Derechos de autor 2019 UstaSalud
Description
Summary:Introducción: la hipertensión arterial representa uno de los principales factores de riesgo en el ámbito mundial, causando alrededor de 7,5 millones de muertes en el año 2010. Sin embargo, uno de los mecanismos por los cuales se puede contrarrestar estas cifras es la inclusión de hábitos saludables como el ejercicio físico. Objetivo: determinar el comportamiento de la tensión arterial posterior al ejercicio aeróbico submáximo y ejercicios interválicos de alta intensidad y corta duración. Metodología: la muestra la conformaron doce hombres sanos y físicamente activos, que fueron valorados y participaron de un entrenamiento durante seis sesiones, estas fueron monitorizadas desde el minuto uno después de terminar el ejercicio, hasta el minuto 20. El grupo fue aleatorizado y dividido en dos: un grupo hizo un entrenamiento aeróbico submáximo de 40 minutos en bicicleta estática, al 85% de su frecuencia cardiaca máxima (G1=7), el otro grupo entrenó a máxima intensidad y corta duración, 6 series de 4 repeticiones de 15 segundos cada una, a máxima intensidad en bicicleta estática, con un descanso de 15 segundos entre repeticiones y 2 minutos entre series (G2=5). Los dos grupos siempre realizaron un calentamiento a baja intensidad durante 10 minutos y fueron monitorizados en su frecuencia cardiaca y tensión arterial posterior al ejercicio en los minutos 1, 5, 10, 15 y 20. El test se aplicó en un cicloergómetro Monark Ergomedic 839e, se monitorizó la frecuencia cardiaca, la tensión arterial, la escala de Borg y la saturación de oxígeno antes, durante y después del test. Inicialmente, se determinó la normalidad de los datos a través del test de Shapiro Wilk, para todos los datos se determinó el promedio y la desviación estándar, se aplicó la prueba t de Student para muestras relacionadas para determinar las diferencias entre los datos en reposo y las seis sesiones en el minuto veinte de monitorización, así mismo, se compararon los datos en reposo. Se utilizó el paquete estadístico SPSS v15 y el nivel de significancia fue p<0,05. Resultados: a pesar de no encontrar diferencias estadísticamente significativas en los diferentes momentos de la medición, se pudo evidenciar una clara tendencia en el promedio de los datos dado que se observó una disminución de la tensión arterial sistólica en el minuto 20 posterior al ejercicio de alta intensidad y corta duración, con valores más bajos frente a los obtenidos en el reposo (4,2 mm Hg) lo que correspondía a un 3,88% menos. Así mismo, se observó una tendencia hipotensora del ejercicio aeróbico submáximo evidenciada desde el minuto cinco hasta el minuto 20, de igual forma de observó en el ejercicio de alta intensidad y corta duración. Por otro lado, se encontró una tendencia hipotensora de los dos ejercicios en la monitorización de las seis sesiones sin diferencias significativas. Finalmente, se evidenció una ligera disminución en la tensión arterial sistólica de los valores después de culminar el entrenamiento de seis semanas (p>0,05). Conclusiones: aunque no se determinaron diferencias estadísticamente significativas, se pudieron observar las tendencias hipotensoras en el comportamiento de la tensión arterial sistólica, en los diferentes momentos posteriores al ejercicio de alta intensidad y corta duración, los cuales fueron superiores a las observadas en el ejercicio aeróbico submáximo.