Los reformatorios como centros de resocialización y no como escuelas del delito. Bogotá D.C. 2007- 2009

Vivimos en una poca de profundas contradicciones y paradojas. En la contramano de una profunda crisis, de la cual la dimensión económica constituye una de esas facetas, la comunidad de vida jurídica y social a un instrumento que transforma de manera decisiva y radical la percepción de la infancia en...

Full description

Autores:
Celis Juntico, Marcela
Ayala Duran, Nidia Alejandra
Loaiza Cardona, Paula Andrea
Tipo de recurso:
Trabajo de grado de pregrado
Fecha de publicación:
2008
Institución:
Universidad Libre
Repositorio:
RIU - Repositorio Institucional UniLibre
Idioma:
spa
OAI Identifier:
oai:repository.unilibre.edu.co:10901/6999
Acceso en línea:
https://hdl.handle.net/10901/6999
Palabra clave:
ESTABLECIMIENTOS PENITENCIARIOS - COLOMBIA
DERECHO PENAL - LEGISLACION - COLOMBIA
INSTITUCIONES CORRECCIONALES - REGLAMENTOS - COLOMBIA
REHABILITACION(DERECHO)
Rights
openAccess
License
http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/co/
Description
Summary:Vivimos en una poca de profundas contradicciones y paradojas. En la contramano de una profunda crisis, de la cual la dimensión económica constituye una de esas facetas, la comunidad de vida jurídica y social a un instrumento que transforma de manera decisiva y radical la percepción de la infancia en especial del menor como objeto de la compasión como sujeto pleno de derechos donde sintetiza el cambio fundamental de una sociedad. Los cerca de 18 millones de menores de edad que hay en Colombia cuentan con una nueva ley que protege sus derechos y castiga severamente a aquellas personas que los vulneren, con la sanción realizada el año 2006 de la Ley de Infancia y Adolescencia, se regula, entre otros aspectos, la edad mínima para trabajar, las casas de adopción, los castigos a las personas que abusen sexualmente de los niños y las penas para los menores que cometan delitos. Si bien la Ley de Infancia y Adolescencia tiene por finalidad garantizar a los niños, a las niñas y a los adolescentes su pleno y armonioso desarrollo para que crezcan en el seno de la familia y de la comunidad donde prevalecer  el reconocimiento a la igualdad y la dignidad humana, sin discriminación alguna. Igualmente establecer normas suestantivas y procesales para la protección integral de los niños, las niñas y los adolescentes, garantizar el ejercicio de sus derechos y libertades consagrados en los instrumentos internacionales de Derechos Humanos, en la constitución Política y en las leyes, así como su restablecimiento. Dicha garantía y protección ser  obligación de la familia, la sociedad y el estado.