La sociología: crisis y desafíos.

En esta corta intervención trataré de ofrecer la impresión que me produce la actividad académica de los sociólogos, desde mi experiencia como historiador. Me apoyaré en esta última disciplina para formular las cuestiones centrales del desarrollo del país. 1. La identidad de la disciplina. Lo primero...

Full description

Autores:
Melo, Jorge Orlando
Tipo de recurso:
Article of journal
Fecha de publicación:
1992
Institución:
Universidad Pedagógica Nacional
Repositorio:
Repositorio Institucional UPN
Idioma:
spa
OAI Identifier:
oai:repository.pedagogica.edu.co:20.500.12209/5482
Acceso en línea:
http://revistas.pedagogica.edu.co/index.php/RCE/article/view/5208
http://hdl.handle.net/20.500.12209/5482
Palabra clave:
Rights
openAccess
License
https://creativecommons.org/licenses/by-nc/4.0
Description
Summary:En esta corta intervención trataré de ofrecer la impresión que me produce la actividad académica de los sociólogos, desde mi experiencia como historiador. Me apoyaré en esta última disciplina para formular las cuestiones centrales del desarrollo del país. 1. La identidad de la disciplina. Lo primero que quiero señalar es cierta pérdida de identidad gremial de la práctica académica de los sociólogos. Yo trabajo en el Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional, y si miro las hojas de vida de mis compañeros, descubro que hay cinco o seis sociólogos. No lo había advertido: no hay casi nada en su lenguaje profesional, en su metodología, que me permita identificarlos en forma excluyente con lo que, cuando era un estudiante universitario, se identificaba con un sociólogo. El único, quizás, es Alejandro Reyes, con su amplio trabajo de campo, su ordenamiento sistemático y clasificatorio de la información y su apelación a teorías de la acción social. Fals fue, en la primera mitad del ochenta, más bien un historiador, y lo que los lectores identificaban como sociólogo era la parte menos aceptada de sus libros dobles. A los demás los siento como ensayistas políticos (William Ramírez), o en una encrucijada multidisciplinaria (Francisco Leal o Eduardo Pizarro, entre científicos políticos e historiadores contemporáneos).