La enseñanza de las ciencias para la ciudadanía.

Uno de los cambios más importantes a la que se enfrentan ahora muchos profesores de ciencias es consecuencia de la extensión de la enseñanza a nuevos públicos y a que, a la vez, se desdibujan las profesiones a las que se accedía a partir de las licenciaturas de ciencias. Debido a este doble aspecto,...

Full description

Autores:
Izquierdo Aymerich, Mercé
Tipo de recurso:
Article of journal
Fecha de publicación:
2005
Institución:
Universidad Pedagógica Nacional
Repositorio:
Repositorio Institucional UPN
Idioma:
spa
OAI Identifier:
oai:repository.pedagogica.edu.co:20.500.12209/14997
Acceso en línea:
https://revistas.pedagogica.edu.co/index.php/TED/article/view/404
http://hdl.handle.net/20.500.12209/14997
Palabra clave:
Rights
openAccess
License
https://creativecommons.org/licenses/by-nc/4.0
Description
Summary:Uno de los cambios más importantes a la que se enfrentan ahora muchos profesores de ciencias es consecuencia de la extensión de la enseñanza a nuevos públicos y a que, a la vez, se desdibujan las profesiones a las que se accedía a partir de las licenciaturas de ciencias. Debido a este doble aspecto, el cambio afecta tanto a los alumnos de bachillerato de ciencias como a los alumnos de primaria. Por ello conviene analizar a fondo su impacto.En muchos países la enseñanza obligatoria se está alargando hasta los 16 ó los 18 años. Esto signifi ca que toda la población accede a la enseñanza secundaria y, por lo tanto, a una enseñanza de las ciencias que ya requiere un nivel elevado de compren-sión. Sin embargo, lo que debería ser motivo de satisfacción para todos (puesto que es una mejora social indudable) se está convirtiendo en todo lo contrario, porque las ciencias generan fracaso escolar y no son escogidos como opción cuando, en el bachi-llerato, los estudiantes tienen ocasión de hacerlo. El análisis de esta extraña situación es difícil y presenta rasgos específi cos en los diferentes países en los que la enseñanza secundaria es obligatoria, pero se pueden identifi car en ella dos aspectos bastante generales. Por un lado, podemos sospechar que los temas tradicionales de ciencias, que son los que desarrollaron en su momento los investigadores, no van a interesar a aquellos que nunca serán científi cos y que por esto fracasan en la etapa secundaria obligatoria. Por otro lado, los alumnos que sí desearían dedicarse a las ciencias presienten que se van a encontrar con ofertas de trabajo muy alejadas de los sofi sticados conocimientos que hoy en día constituyen las licenciaturas universitarias, que requieren un nivel teórico elevado especialmente adecuado para dedicarse a la investigación.