Hacia un modelo del diseño virtuoso en tecnología

La tecnología no es neutral: al mismo tiempo que posibilita un amplio espectro de acciones, establece patrones de uso, jerarquías de valor y modos específicos de relación con los otros y con el entorno. La tesis de que la tecnología no es neutral encuentra respaldo empírico en el análisis -ya clásic...

Full description

Autores:
Tipo de recurso:
Fecha de publicación:
2026
Institución:
Universidad de Caldas
Repositorio:
Repositorio Institucional U. Caldas
Idioma:
spa
OAI Identifier:
oai:repositorio.ucaldas.edu.co:ucaldas/26548
Acceso en línea:
https://repositorio.ucaldas.edu.co/handle/ucaldas/26548
Palabra clave:
100 - Filosofía y Psicología
000 - Ciencias de la computación, información y obras generales::001 - Conocimiento
6. Humanidades
Diseño participativo
Filosofía de la tecnología
Filosofía del diseño
Corresponsabilidad tecnológica
Epistemología de la virtud
Justicia epistémica
Filosofía
Rights
License
https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/
Description
Summary:La tecnología no es neutral: al mismo tiempo que posibilita un amplio espectro de acciones, establece patrones de uso, jerarquías de valor y modos específicos de relación con los otros y con el entorno. La tesis de que la tecnología no es neutral encuentra respaldo empírico en el análisis -ya clásico- de Langdon Winner (1980) sobre los puentes de Long Island en Nueva York. Según Winner, la baja altura de estos puentes —diseñados bajo la dirección de Robert Moses— no fue una mera decisión técnica, sino una decisión que tuvo efectos sociales concretos: impedir el paso de autobuses y, con ello, restringir el acceso de sectores populares, en su mayoría afroamericanos, a determinadas zonas de recreación. El artefacto técnico incorporó así una forma de orden social, demostrando que las decisiones tecnológicas pueden encarnar valores, intereses y relaciones de poder. Es por ello que las distintas fases de diseño, la falta de neutralidad se traduce en decisiones sobre los valores y prioridades que incorporamos. En el diseño tecnológico contemporáneo, la eficiencia, la automatización y el control suelen anteponerse a la reflexión ética. De hecho, se considera que la reflexión ética es a posteriori al diseño. Esta orientación instrumentaliza al ser humano. En esta tesis defiendo una articulación entre el diseño participativo y un enfoque basado en la epistemología de la virtud para mostrar que dicha articulación puede funcionar como contrapeso a esa deriva. La propuesta sostiene que integrar la autonomía humana como principio rector del diseño exige, por un lado, fortalecer el juicio práctico en contextos de opacidad y presión por métricas; y, por otro, redistribuir la autoridad epistémica en los procesos de decisión incorporando a usuarios y afectados de manera efectiva. Con ello se busca reorientar el desarrollo tecnológico hacia horizontes de justicia y responsabilidad moral, sin sacrificar la competencia técnica, sino subordinándola a fines humanos defendibles. Para sustentar esta propuesta, el trabajo desarrolla: (i) un análisis crítico del paradigma eficientista como la racionalidad que orienta el diseño, identificando sus supuestos, sus mecanismos de legitimación y sus efectos prácticos; (ii) un marco normativo centrado en virtudes y phrónesis para orientar juicios situados en el diseño y el uso; y (iii) una metodología participativa con criterios de justicia epistémica que permita deliberar y fijar fines evitando la captura por incentivos y métricas. El resultado es una articulación argumentada entre diagnóstico (paradigma eficientista), orientación formativa (virtudes y juicio práctico) y procedimiento (diseño participativo con justicia epistémica), con la que se delimita qué exige diseñar sin reducir al ser humano a medio.